¿Porqué algunas marcas triunfan y otras no?

¿Porqué algunas marcas triunfan y otras no? ¿Qué determina  su fracaso? Pensar acerca del fracaso de las marcas nos abre una perspectiva diferente respecto a cuándo enfocamos la reflexión desde el punto de vista del éxito.

A continuación una breve reflexión:

No tener el producto definido

¿Cuál es el producto? Cuando se formula la pregunta a los responsables de la marca, no siempre la respuesta es clara y concreta. Por ejemplo: si Coca Cola vende felicidad y algunas marcas de automóviles venden seguridad, libertad o estatus, nos preguntamos ¿Qué vende realmente tu marca? Especialmente cuando  se habla de una marca que ofrece servicio y no productos,  la respuesta puede resultar más compleja. Esto se debe a que las personas ya no  compran simples productos sino experiencias  positivas

Por otra parte, al iniciar una aventura empresarial, se empieza por una idea, por una ilusión por un producto, por un servicio. Es importante diferenciar entre lo que uno quiere vender y lo que realmente se puede ofrecer. Esto se debe a que si una marca promete  algo que al final no podrá  cumplir con sus clientes, estos se sentirán traicionados y migraran  hacia otra marca.

Desconocer nuestros clientes ¿Quiénes son o serán los clientes??

¿A qué tipo de público nos dirigimos? ¿Necesitan verdaderamente el producto/servicio que yo les ofrezco o pretendo ofrecer? ¿Qué marcas de productos o servicios similares a los que yo ofrezco están comprando actualmente esos clientes? Es sorprendente la escasa información que las marcas tienen de los clientes. Esto se debe a que no se realiza una investigación de mercado. Por lo tanto, muchas empresas, para ahorrar en  costos,  intuyen en lo que el jefe de marketing tiene en mente sobre su público objetivo, y en esas intuiciones florecen los prejuicios que se puedan tener sobre determinadas personas. En marketing no se puede hacer uso de los prejuicios sino de la información correcta que se tenga  sobre los clientes.

Desconocer a nuestros “enemigos

¿Quiénes son los competidores? ?Si ante la pregunta, ¿quiénes son tus competidores?, se producen respuestas del tipo, “todos”, eso es precisamente una señal inequívoca de que el producto no está bien definido, de que los clientes no están claros.?Por el contrario, cuando los competidores están claros y los conocemos bien, es fantástico porque ellos nos darán la clave de cómo debo enfocar, matizar, comunicar, diferencia  mi producto.

No ofrecer algo relevante

¿Es tu propuesta interesante??Es importante diferenciarse de las otras marcas pero más importante es que esa diferencia  sea de interés para tu público objetivo.
Para todas las marcas es clave poder darnos cuenta las necesidades que tienen las personas y en base a eso  poder ofrecerles productos novedosos y de mejor calidad que los de tu competencia. De esa manera ellos se sentirán atraídos y podrán darle la oportunidad a los productos que ofreces.

Ausencia de recursos

¿De qué nos sirve una excelente idea  si no tenemos dinero para comunicar? Los recursos tienen que llegar partiendo de la estrategia. Es decir, la pregunta no debe ser ¿qué puedo hacer con estos recursos? sino, más bien, ¿Cómo obtengo los recursos necesarios para que esa excelente idea se pueda plasma en hechos reales? Si no nos conocen, si nadie sabe de nosotros, da igual que nuestro producto sea bueno, da igual incluso que sea el mejor producto. Aunque sea duro, lo cierto es que solamente las marcas con capacidad y solvencia, tienen una oportunidad de ocupar un espacio en la mente de los clientes.

Fuente: Puro Marketing

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